Hablar de ansiedad es muy significativo pues muchas personas presentan este padecimiento. Es importante que sepas que la ansiedad está vinculada a los pensamientos, en especial a las preocupaciones y a la incertidumbre que le acompaña; por ello es importante que identifiques lo que te dices a ti mismo en tu cabeza y así poder identificar entre las tres principales preocupaciones:

  • Problemas inmediatos, reales y modificables.
  • Problemas inmediatos, reales, pero que no son modificables.
  • Acontecimientos muy improbables, que no se basan en la realidad y que, por consiguiente, no son modificables.

¿Ya identificaste que tipo de preocupación presentas? Ahora veamos a las siguientes recomendaciones.

Parece muy sencillo pero es relevante, no creas todo lo que piensas.

Realiza actividades físicas agradables; nadar, bailar, correr, jugar, entre otras.

Las técnicas de relajación ha mostrado tener buenos resultados en el manejo de la ansiedad, existen varios ejercicios de relajación que se pueden consultar y utilizar; se recomienda que antes de iniciar el ejercicio de relajación se traiga a la mente un momento específico y concreto de la vida que fue tranquilizador y produjese relajación, así mismo, al finalizar el ejercicio volver a recordar ese momento. Es importante practicarla por lo menos durante un mes para ver resultados.

Expresar o comunicar tus emociones te puede ayudar a tener mayor claridad emocional y a disminuir la ansiedad.

Darte la oportunidad de comprender las situaciones de otras formas, favorecerá tu regulación emocional y adaptabilidad.

Te comparto la siguiente técnica que ha mostrado muy buenos resultados: Demorar las preocupaciones durante el día e iniciar a preocuparse en un lugar y tiempo específico, es decir, siempre en el mismo lugar y a la misma hora por 30 minutos; debes realmente esforzarte por pensar en tus preocupaciones, considerando posibles consecuencias con imágenes mentales. ¡Pruébala!

Si tu tipo de preocupación es la primera, es decir; eres una persona en situación de preocupación por problemas actuales y modificables, es importante que te centres en la solución y no en el problema.

Si tu tipo de preocupación es la segunda, es decir; personas con preocupación por acontecimientos reales, pero no modificables, es importante reconocer tu realidad y centrarse en las emociones para adaptarse a la situación que no cambiará.

Si tu tipo de preocupación es la tercera, es decir; personas con preocupación por acontecimientos improbables y que por consiguiente no son modificables, por el nivel de ansiedad que generan éste tipo de pensamientos, es importante que consideres acudir con un profesional, has click aquí para encontrar el lugar de atención más cercano. Se podrá hacer una liga aquí?

Buscar ayuda profesional cuando los síntomas afectan la vida diaria, es la mejor opción.

Recuerda, el logro de una mayor regulación emocional permite mejorar la autoestima y la satisfacción por la vida.