Mito: Las personas que hablan de suicidio no cometen suicidio.

Realidad: La mayoría de los suicidas han advertido sobre sus intenciones.

Mito: Los suicidas tienen toda la intención de morir.

Realidad: La mayoría de ellos es ambivalente. No sabe si vivir o morir.

Mito: El suicidio sucede sin advertencias.

Realidad: Los suicidas a menudo dan amplias indicaciones.

Realidad: Muchos suicidios ocurren en el periodo de mejoría, cuando la persona tiene toda la energía y la voluntad para convertir los pensamientos.

Mito: No todos los suicidios pueden prevenirse.

Realidad: Los que ya ha pasado es verdadero, pero los demás son prevenibles.

Mito: Una vez que una persona es suicida, lo es para siempre.

Realidad: Los pensamientos suicidas pueden regresar, pero no son permanentes y en algunas personas pueden no hacerlo jamás.