En ocasiones al suicidio se le relaciona con trastornos mentales, porque se le ha podido relacionar a alucinaciones, a depresiones fuertes u obsesiones, de hecho, existen dos clases de causas extra sociales a los que se puede atribuir influencia; como al referido anteriormente, y a la naturaleza del medio físico en el que desenvuelve la persona.

 

  • En el aspecto social se ha podido observar que la edad relacionada con la soltería resultó como factor detonante de conductas suicidas.

    En el aspecto social, los jóvenes son más propensos al suicidio por aspecto de la adolescencia y los dilemas que viven en esa etapa de su vida. A su vez todas las manifestaciones sociales estimulan la colectividad y la unión es más significativa, lo cual provoca que el individuo piense menos en sí mismo y vea más por el bien de la idea común. Por lo anterior se deduce que el suicidio se puede suscitar cuando hay desintegración en lo familiar, en lo religioso y lo político.

La familia también toma parte importante como freno hacia el suicidio, ya que se dan razonamientos sobre las responsabilidades, y en personas que han formado ya familias, podría decirse que los hijos y la propia esposa son maneras de retener esos pensamientos. Aunque también se debe de tomar en cuenta el matrimonio entre personas muy jóvenes como factor detonante, principalmente en los hombres, pues las estadísticas señalan que estas uniones precoces y la problemática que puede generar, ejercen una influencia agravante en el suicidio

Los patrones familiares destructivos como, por ejemplo, el alcoholismo de alguno de los padres, la violencia, o los acontecimientos traumáticos en la niñez temprana pueden afectar la vida de los jóvenes, desde ese momento en adelante, especialmente si no pudieron superar el trauma.

El factor económico tiene un papel importante, ya que, al no contar tanto dinero, no se necesita más de lo necesario; cosa contraria pasa si hay riqueza, pues cuando hay crisis económicas la tasa del suicidio se incrementa, pero si estas llegan a disminuir, lo mismo no pasa con la cifra de suicidio. La consagración del materialismo se da ya que la religión perdió la fuerza que tenía como consuelo para pobres y ricos. En las sociedades modernas las situaciones que derivan de la carencia de normas sociales o de su degradación, da pauta para el suicidio por el sufrimiento que conlleva.

 

El crecimiento individual de cada joven se entrelaza con la tradición cultural colectiva; los niños y los jóvenes que carecen de raíces culturales tienen marcados problemas de identidad y carecen de un modelo para la resolución de conflictos. En algunas situaciones de estrés pueden recurrir a comportamientos autodestructivos tales como el intento de suicidio o el suicidio.

 

En algunos casos puede ser imposible determinar si algunas muertes causadas, por ejemplo, por accidentes de automóvil, ahogados, caídas y sobredosis de drogas ilegales, fueron intencionales o no intencionales. Generalmente que la información sobre el comportamiento suicida en la adolescencia está por debajo de su ocurrencia, porque muchas muertes de este tipo se clasifican imprecisamente como no intencionales o accidentales.

 

El bajo nivel educativo y el desempleo en la familia son considerados factores de riesgo. Los pueblos indígenas y los inmigrantes pueden ser asignados a este grupo, dado que a menudo experimentan no sólo dificultades emocionales y lingüísticas, sino también falta de redes sociales.

 

Los atributos de inconformismo de género y las cuestiones de identidad relativas a orientación sexual, constituyen también factores de riesgo para los comportamientos suicidas. Los niños y los adolescentes que no son aceptados abiertamente en su cultura por su familia y sus compañeros o por su escuela y otras instituciones tienen serios problemas de integración y carecen de los modelos de apoyo para un desarrollo óptimo.

 

El tener siempre en cuenta de las muchas formas en las que nuestro estado de ánimo nos puede llevar a conflictos emocionales más profundos, el conocer que como una conducta nos puede generar un problema grave, así como el no tratar de minimizar cualquier problema, y como éste puede desembocar en una ideación o conducta suicida, nos ayuda a ser parte de cultura de la prevención, pues ningún ser humano debe de considerarse exento del sufrimiento y sus consecuencias.